Publicidad:
La Coctelera

Desvaríos varios

Hay cosas que no podemos o no queremos controlar...

2 Mayo 2009

Es invierno

Creí que te había olvidado. Como los árboles creen olvidar cada año, cansados, ese otoño que tanto daño les hace; pero que, irremediablemente, acaba volviendo a desnudarles.

Yo intento vestirme de otras hojas, de otros labios, con otros besos. Pero en cualquier momento me desarmas. Sin estar aquí, sin tener noticias tuyas, sabiendo que ni siquiera te acuerdas de mí. Aún apareces en mis sueños, y entonces es, otra vez, primavera. No esta primavera, sino la primavera en que te conocí. Cuando me mirabas y volvías todo mi mundo del revés. Antes de que se hiciera invierno un 23 de mayo y yo ni siquiera fuese capaz de darte un abrazo sincero...

"... lo que sentí junto a tí jamás lo sentiré en otros brazos ..."

servido por sherezadee 10 comentarios compártelo

1 Abril 2009

Te ví

Te ví, o te soñé una mañana.

Te ví, o creí verte en la gente.

Tus manos, tu boca, tu frente...

yo ví tu figura lejana.


Te ví; y en tus ojos los míos,

párpados nublados de espera.

¿O fuiste otra absurda quimera,

espejo de un tiempo de hastío?


Te ví, te miré, me olvidaste.

Lanzas mi memoria al vacío;

y yo, aún sabiendo de ese olvido,

sonrío febril con tu imagen.

... no sé si eras un ángel o un rubí, o simplemente te ví ...

servido por sherezadee 14 comentarios compártelo

16 Marzo 2009

Sorprendida

Desempolvé aquella sorpresa que guardaba para tí, y se la mostré a otra persona. Como si no hubiese soñado cientos de veces con llevarte a tí allí y pasar largas horas bebiendo y charlando con el reloj detenido. Y me sentí doblemente mal. Por él, porque le hice creer que era una sorpresa completamente nueva e improvisada... por tí, porque de algún modo te traicioné, porque, aunque seguramente nunca llegásemos a realizarla, esa sorpresa te pertenecía. Por mí, porque me sentí una imbécil que no sabe lo que quiere ni lo que hace con su vida.

Sonrió. Sé que la sorpresa le encantó. Pero aquella sonrisa amable no era la tuya. Era más calma, menos acelerada, menos infantil. Su hablar era sereno y lento... todo lo contrario al tuyo. Al entrar, tus ojos inquietos no darían crédito. Irían de un lado a otro, veloces, y se posarían un segundo en cada centímetro de aquel lugar, para volver a saborearlos lentamente después, uno a uno. Su mirar no dejaba de observarlo todo, con leve admiración. Apuesto a que tú me hubieses dado las gracias mil y una veces, y me hubieras preguntado que cómo se me ocurrió llevarte allí. Él sólo se dejó llevar e hizo pocas preguntas, confiando en un supuesto sexto sentido que yo nunca he tenido. Tú hubieras disfrutado hasta el último segundo, y te habrías hecho el remolón, y me dirías, con una sola mirada, que querías quedarte un poco más. Yo habría sonreído sin darme cuenta, como cuando te pienso a escondidas, como cuando recuerdo tus promesas incumplidas o mis eternos silencios... y me hubiese quedado hasta que nos echasen, hasta que nos emborrachásemos de aquel rincón. Y entonces yo sabría que guardar esa sorpresa todo este tiempo para tí había valido la pena.

La disfrutó, pero creo que no llegó a entenderla. Porque no era su sorpresa. Era TU sorpresa. Aquella sorpresa que inventé para tí, y que nunca realizaré contigo. No sé por qué lo hice. Supongo que quise llenar tu vacío; o quizá creí, ignorante de mí, que, por haberla creado, la sorpresa era mía.

Hoy he sabido que esa sorpresa te pertenecerá siempre. Que esto ha sido un estúpido simulacro, una forma de resarcirme o un intento masoquista de recordarte un poco más.

Espero que algún día me perdones por haber utilizado esa sorpresa, tu sorpresa, esa sorpresa que creé para tí, tan a la ligera con otra persona. He necesitado hacerlo y arrepentirme al minuto para darme cuenta de que tú eres su legítimo dueño.

Las cosas no son de aquellos que las inventan. Tampoco de los que las disfrutan. Las cosas son de quienes las inspiran. Siempre.

"Saudade é querer, não ter e não poder"

servido por sherezadee 12 comentarios compártelo

19 Febrero 2009

Learning to fly

Cómo duele en el alma aquello que nunca hiciste. Esas palabras que no te atreviste a decir. Ese abrazo que guardaste para que no pensasen que eras un cursi. Ese beso que no supiste dar. Ese "ya encontraré el momento" con el que encubrías tu miedo, sin pensar siquiera que podría no haber ese otro momento. Ese "te echaré de menos" que se te quedó en los labios, ese "gracias" que las lágrimas no te dejaron pronunciar, ese "te quiero" que dijiste mil veces con la mirada pero nunca alcanzaste a nombrar.

Vivan cada día como si fuese el último. Y arrepiéntanse de lo que hicieron, que duele infinitamente menos que sentirse un cobarde de por vida.

Se lo dice una experta en perder oportunidades. Una inadaptada que está aprendiendo a volar.

servido por sherezadee 6 comentarios compártelo

5 Enero 2009

Se me olvidó que te olvidé

Cogí las siete letras de tu nombre y las coloqué en un crucigrama cualquiera, en definiciones distintas, alejadas las unas de las otras. Borré una a una las historias que hablaban de tí, quemé los recuerdos, las nostalgias, las mentiras. Dejé de frecuentar la zona en la que vives, odié los coches rojos, la caipirinha y a Caetano. Me volqué en mi vida, mi gente, incluso en mí misma. Juré no pensarte, no quererte, y sobre todo, juré parar como fuere ese acto involuntario de sonreír levemente cuando me invade la saudade de tí. Al principio parecía funcionar. Pero ahora reconozco que no sirvió de nada. No sé cómo hacer para que tu sotaque deje de sonar tibiamente en mis oídos, y para que tus ojos dejen de refulgir, cada vez con más fuerza, en cada esquina de mi memoria. Tendré que quererte aunque yo no quiera, aunque tú no lo merezcas. Aunque de un tiempo a esta parte yo ya no consiga pegar ojo.

¿Y sabes lo peor? Que todavía a veces me sorprendo sonriéndole, sin quererlo, a tu recuerdo.

Se me olvidó que te olvidé... a mí, que nada se me olvida.

servido por sherezadee 4 comentarios compártelo


Sobre mí

Soy un accidente, un error de medida. Un viajero de barro que se lleva la corriente. Soy el salvaje que derriba tus dioses, que se atrinchera en tu cama. Soy la galerna que te azota, yo conjuro al huracán. Soy la mujer que veis: eso digo a mis pocos amigos. Soy como un animal, agazapado y vigilante. Soy el caos... o sólo un alma polvorienta. No pretendo conseguir perdurar, porque sé que sólo soy un accidente...


Contador gratis

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Fotos

sherezadee todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera